Los perros necesitan atención y cuidados, pero también deben aprender a estar en casa, sin la presencia de ningún miembro de la familia. Aquí te dejamos algunos consejos para enseñar a tu perro a quedarse solo en casa.

1. Acostumbrarlo desde cachorro 

Según entra el perro en casa tenemos que enseñarle a quedarse solo. Al principio, será por un breve lapso (cinco minutos) y luego durante estancias más largas (de varias horas) para que se lo tome como algo natural.

2. Ejercitálo

La falta de actividad física puede repercutir en el estado de ánimo del animal, tenés que ejercitar a tu perro, sacarle de paseo cada día, con tiempo, dedicación y jugar con él para que libere energía y se descargue. Así cuando se quede solo estará feliz de acurrucarse y descansar.

3. Evitá las prisas 

Otra manera de acostumbrar a un perro a quedarse solo es prestando atención a tus propios hábitos: si te levantás 10 minutos antes de la hora de salir es probable que estés de aquí para allá mientras te alistás. En cambio, si tenés más tiempo disponible y estás con calma, tu mascota relacionará tu partida con algo placentero.

Además, te recomendamos que en los 15 minutos previos a tu partida no interactués con el animal para que este se tranquilice y anticipe sus horas en solitario. Si jugás con él, le haces mimos o le hablas, le será más difícil aceptar que no estás.

A su vez, no te despidás efusivamente como si fuese la última vez que lo verás: los animales consideran ese hábito como algo malo y su estado emocional se debilita. No te sintás mal por no decirle adiós antes de cerrar la puerta.

4. Dejá comida y juguetes

Justo en el momento en que te vas de casa, te aconsejamos que le des un poco de comida; así estará entretenido y, para hacer la digestión, se acostará para descansar. También sería bueno que dejés algunos juguetes u objetos favoritos para que pueda morder y entretenerse varias horas.

5. Ordená la casa y poné música

Tratá de no dejar ningún objeto a su alcance, pues así no romperá ni destrozará nada en tu ausencia. Evitá la ropa tirada en el suelo y las puertas abiertas de las habitaciones. Para evitar que el animal se sienta solo y triste, podés dejarle la radio o televisión encendida. Por supuesto que no entenderá lo que dicen, pero al menos la casa no estará sumida en el silencio.

6. Escogé una habitación especial 

Por último, podés optar por dejarlo en un ambiente pequeño, o sin acceso a otros espacios de la casa. Ahí debés disponer todos sus objetos personales (cama, juguetes, comedero y bebedero) y, por nada del mundo, atarle. Permití que se mueva con libertad.