La clave del buen comportamiento de nuestra mascota se encuentra en el período de socialización. Al exponer a un cachorro a nuevas personas, lugares y situaciones de forma correcta durante esta etapa, es muy probable que las acepte con tranquilidad cuando las vuelva a experimentar más adelante en su vida.

Durante las primeras semanas, los cachorros pasan por un período crítico de desarrollo en el que es importante aprovecharlo ya que es su mejor momento de aprendizaje. Este empieza a las 7-8 semanas y dura hasta que cumple 16 semanas. Sin embargo, a las tres semanas de edad, los cachorros pueden iniciar acercandose a una persona que los observa pasivamente. Este período se puede alargar hasta los 4-5 meses de edad.

En esta etapa los cachorros se ven expuestos a gran variedad de sonidos, imágenes, olores y sensaciones sin asustarse. Es probable que los cachorros que pierden estas experiencias nunca se llegan a sentir comodos con cosas desconocidas lo que conlleva a la ansiedad y el miedo más adelante en su vida.

¿Cómo socializar a mi cachorro?

  1. Involucrar a tantas personas y situaciones como sea posible. Es fundamental presentarle a tu cachorro a todas las personas que podás, hombres, mujeres, niños, personas con diferente aspecto físico, etc.
  1. Deja que tu cachorro observe objetos de diferentes tamaños. También es importante exponer poco a poco a tu cachorro a ruidos, incluidos sonidos fuertes (los de un carro o camión), ruidos de personas, incluidas multitudes. Premia a tu perro con recompensas por mantener la calma.
  1. Enseñale a dejarse acariciar y alzar. Este es un aspecto primordial. Tu mascota debe aprender que no pasa nada por ser acariciado o alzado. Debe aprender a dejarse explorar.
  1. Esto es indispensable tanto para su higiene y limpieza como para su exploración y tratamiento por parte del veterinario. Si acostumbrás a tu cachorro a ser manejado con cuidado, es menos probable que tengás problemas para hacerlo cuando haya alcanzado la edad adulta.
  1. Llevá a tu perro a diferentes lugares. Dejá que tu mascota pasee por diferentes ambientes. Permití que tu cachorro interactúe y se acerca a cosas nuevas a su propio ritmo. Podés utilizar premios y elogios para animar a tu cachorro a acercarse a personas y objetos desconocidos.

Por último y no menos importante, recordá que NUNCA debés obligar a tu cachorro a que haga algo que esté más allá de su nivel de comodidad, socializar a tu perro siempre debe ser de forma positiva.